Primero hay que verse uno mismo, ojo sin hipocresía, después podremos ver la belleza de la vida.
La critica la envidia y demás pensamientos bajos son lo que están destruyendo al hombre.
Tengo amigos que se parecen a los noticieros privados y a las viejas chismosas de mi país, repiten y juzgan a diestra y siniestra como el artillo que esta frente de la batalla y no saben porque están allí (que vaina tan depinga).
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